Tan sencillo o más q unos buenos esparragos son estas deliciosas guindillas vascas, con un tamaño no superior en ningun caso a 10 cm de longitud.
La preparacion es muy sencilla, simplemente se lavan, se les quita los restos de flor si aun la tienen (si sos n de vuestra cosecha es seguro q las tendrán), se les quita el "rabo" y el resto de los sepalos de la flor.
Se escurren y secan.
Se ponen en una sarten con aceite de oliva a medio fuego y con una tapa encima para q se hagan poco a poco.
Una vez fritas se escurren, sirven en un plato y se añade sal por encima.
Pocas cosas en cocina con tan poco esfuerzo pueden resultar tan deliciosas...
Sirven para acompañar otros platos o para darte un festin en toda regla.
A estas guindillas q no pican nada o de un modo muy suave, les llaman con toda justicia, " Langostinos de Ibarra", y son imprescindibles en los mostradores de los bares de pintxos de San Sebastian, que algo de esto ya saben...
2 comentarios:
Eso tiene que ser "Bocatto di cardinale" y encima de cosecha propia,.... lo dicho todo un lujo para el paladar.
Me encanta, tan sencillo, tan delicioso. Gracias por compartir lo que sabes. Feliz 2008.
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